¿Habéis visto ya la serie de los Tudor? Pues si no lo habéis hecho, os lo recomiendo. La serie es perfecta, sobre todo para los que os gusta la historia y, especialmente, la inglesa. La serie, además, es muy fiel a los hechos históricos, tanto, que hasta reproducen dialogos que se dieron en la realidad y es que, todos los personajes y todos los hechos que ocurren en la serie, también ocurrieron en la realidad. Hay que destacar el vestuario y los actores, son perfectos y exquisitos. En la serie se cuida todo el detalle: desde los maravillosos y ricos vestidos hasta los escenarios palaciegos y los exteriores. En definitiva, un lujo de serie. La serie, evidentemente, cuenta la vida del rey inglés más famoso de la Historia: Enrique VIII y, en especial, su relación con las mujeres. A lo largo de sus cuatro temporadas podemos ver a un joven (y guapísimo Jonathan Rhys-Meyer) envejecer paulatinamente hasta convertirse en un viejecito con bastón y cojera.

Enrique VIII mantuvo una relación muy...especial con las mujeres. Hasta ocho mujeres fueron las que se casaron con él! Su primera mujer fue Catalina de Aragón, nieta de los Reyes Católicos, una mártir católica que dejó por herencia en el mundo a su propia hija: Maria Tudor que llegó a reinar en Inglaterra y fue conocida como Bloody Mary...imaginaros porqué.
Catalina fue repudiada por su marido para casarse con la famosa Ana Bolena que, al igual que en la vida real, tuvo mucha importancia en la vida de Enrique VIII: "por ella", el rey de Inglaterra se alejó de la iglesia romana para crear su propia...fe:
Tras ella llegó Jane Seymour, la dulce Jane Seymour, la única que fue capaz de darle un hijo varón:
Tras la muerte de la amada Jane (aquí todas, por una razón u otra se acababan muriendo) vino la reina menos reina de Enrique: Ana de Cleves.
Tras ella, la jovencísima Catherine Howard o una segunda juventud para Enrique VIII:
Y finalmente, de un extremo a otro, su última mujer fue otra Catherine, eso sí, mucho mas mayor que Catherine Howard: la viuda Catherine Parr:
La única pega que le puedo poner a la serie es que se queda corta. Es decir, si se llama los Tudor debería contar la historia de los Tudor y por tanto contar la historia de toda la dinastía que comneó con el padre de Enrique VIII (Enrique VII) y que terminó con Isabel I, la reina virgen que murió sin descendencia... Sin embargo, esta serie debería haberse llamado Enrique VIII o algo así porque la serie...sólo habla de él. Es verdad que la serie sin Jonathan Rhys-Meyer no sería lo mismo, pero la historia (real) que viene después con los tres hijos que tuvo este rey y que reinaron: Eduardo, María y luego, Isabel, también es digna de ser contada y de una serie de TV. Mientras tanto, nos conformamos con Enrique VIII, una verdadera serie-novela...muy histórica y muy inglesa, vaya.