miércoles, 12 de enero de 2011

El look leopardo

Después del post cinéfilo nos toca hablar un poquito de moda.

El básico que hoy os propongo es el del estampado de leopardo. Posiblemente ya lo podréis ir viendo en las tiendas pero el estampado de leopardo...está de moda.


Debo reconocer que nunca fui muy amiga del estampado de leopardo, es más, llegué a pensar, opinar y manifestar que era un estampado horrible y sobre todo, que era chabacano y de mal gusto. Sin embargo, hay que reconocer que gusta a todas y que...(con permiso del autor de la frase) ha reconciliado al estilo choni con el estilo pijo.


No obstante, y para evitar confusiones desagradables, también hay que matizar esta nueva opinión y es que, no es oro todo lo que reluce, es decir, que no estoy de acuerdo en llevar cualquier prenda con estampado de leopardo.


En mi opinión, los pantalones, camisetas, jerseys, vestidos y chaquetas de estampado de leopardo siguen estando prohibidas. Yes que sí, el estampado de leopardo queda bien, pero en pequeña medida, esto es, en los complementos. Es decir, en una pulsera, en un cinturón, en unos zapatos, en un bolso o en un pañuelo.


Además hay que tener cuidado con que se combinan estos complementos y este estampado, es decir, no vale cualquier cosa. Hay que tener en cuenta que el estampado de leopardo es muy llamativo y por tanto, nunca debe utilizarse con otros estampados ni con ciertos colores como el rosa, el amarillo, el azul, el verde o el rojo,. Todo lo contrario, debe ser utilizado con colores muy neutrales, sobre todo con los tonos marones y ocre, con el negro y con el blanco (con el gris no ya que a pesar de ser un color neutral no queda biencon este tipo de estampado).


Así que como siempre digo, si sabéis combinar bien este estampado y si sabeis utilizarlo en la prenda adecuada habréis obtenido un look muy chic. En caso contrario...mucha suerte...

AHORA LOS PADRES SON...ELLOS

El otro día vi una película que ya teníaganas de ver desde que la estrenaron en el mes de diciembre: "Ahora los padres son ellos". Es decir, la tercera parte de la saga comenzada hace ya diez años con la imprescindible comedia "Los padres de ella".


Dicen que segundas partes nunca fueron buenas...pero siempre hay excepciones. Y esta película es una excepción. La segunda parte "Los padres de él" contaba también con un guión muy bueno, seguía contando con los protagonistas de la primera película (Ben Stiller y Robert De Niro, indiscutiblemente)y además, incorporaba nuevos fichajes como Barbra Streisand y Dustin Hoffman sorprendentes -e inolvidables, para bien o para mal- en su papel de padres liberales y algo...diferentes.


Pues bien, creo que no sólo se salva la segunda parte, sino que en este caso, también se salva la tercera parte yademás, saca nota. De nuevo, los personajes repiten en sus papeles y, aunque se echa de menos que aparezcan más los padres de él (salen muy poco en la película), la cuestión es que Ben Stiller y Robert De Niro vuelven a repetir como los verdaderos protagonistas de la película (yde toda la saga).


La película tiene, como en las otras dos películas,un buen guión, sencillo, entretenido y bienestructurado con diálogos y situaciones con las que todos,en mayor o en menor medida, podríamos identificarnos (por supuesto todo llevado al extremo ya que no suele ser muy común tener como suegro a un ex miembro de la CIA que nos persiga o nos haga pasar la prueba de la máquina de la verdad...).

No obstante, una de las mejores cosas de la película es que hace varios guiños cinéfilos al espectador como la escena en la que Ben Stiller (más conocido como Gay Follen) insiste a su hijo para que se coma toda la comida y lo hace al más puro estilo de... El Padrino.


O la escena en la piscina de pelotas que, por supuesto, nos recuerda a Tiburón.


En  definitiva, una comedia muy americana y muy comercial, pero al mismo tiempo muy recomendable sobre todo si ya habéis visto las dos primeras partes (las cuales, si no habéis visto también os recomiendo).

miércoles, 5 de enero de 2011

LA LOCURA EN EL PODER

En este día víspera de Reyes voy a hablaros de un libro que estoy terminando de leer. El libro del que hoy os hablo no es una novela sino un libro de carácter ensayístico aunque cuente muchas cuentos...


El libro se titula "LA LOCURA EN EL PODER" de Vivian Green, un libro que aunque no es nuevo, el otro día lo descubrí por casualidad y decidi leerlo por pura curiosidad. El libro nos cuenta la historia de algunos importantes y reconocidos gobernantes conocidos por todos y que han sido famosos en la Historia precisamente por su carácter y que han dejado su marca en la Historia por su manera de gobernar.


La autora nos describe algunas de las situaciones a las que tuvieron que hacer frente algunos de estos personajes tales como infancias complicadas, inseguridades u obsesiones por el poder absoluto, así como la  personalidad de estos gobernantes. Gobernantes que van desde el antiguo Imperio romano con Caligula, Neron o Cómodo, hasta algunos de los grandes dictadores del siglo XX como Stalin o Hitler pasando por algunos otros como Juan Sin Miedo o Enrique VIII.


El libro no es muy largo (unas 300 páginas) y es muy sencillo de leer y ameno ya que, aunque habla bastante sobre enfermedades mentales y trastornos psicológicos con algunos nombres cientificos con los que no solemos estar familiarizados, también nos cuentan detalles curiosos de la vida de estos dirigentes que influyeron en algunos aspectos de sus gobiernos y que marcaron la Historia.


Con un buen prólogo el libro es cuanto menos curiosos. Por esa razón, si os gusta la Historia y además, todo lo relacionado con la psiquiatria y la psicologia creo que será un libro perfecto. No obstante, si solo sois curiosos, también os gustará el libro. Además, creo que también sirve como una buena reflexión...¿hasta que punto el poder no hace que nuestros dirigentes, incluidos, por que no, nuestros dirigentes de hoy en día, se vuelvan...majaretas...? Hace tiempo, nuestro presidente Zapatero señalaba que para el había sido un trauma la muerte de suabuelo en la guerra civil dentro del bando republicano...¿habrá influido esta especie de trauma infantil sobre alguna de sus políticas actuales...?